Siéntate conmigo bajo los árboles, siente las caricias cómplices de aire, el sonido de las hojas al caer y esos fríos que nos obligan a rendirnos ante brazos que ya no son extraños.
Mírame sin preguntarle nada al tiempo.
Sin cuestionarle al sol, porqué brilla en medio de la espesa niebla.
Tómame de la mano, no tengas miedo y hazme sentir que contigo no existen razones para tenerlo.
Déjame disfrutar aunque sea por un minuto de esa obra maestra formada por tus ojos y sonrisa.
Deja grabar en mi memoria, el olor de tu oscuro cabello, déjame descifrar la clave de tu respirar.
Abrázame como si fuera la última vez, pero no te despidas.
Caminemos juntos por la ciudad anochecida, sonriamos porque sí, entonando tantas canciones perfectas.
- Tu boquita -
Que las luces de la calle nos guíen hacia ese futuro incierto, te regalo este, mi exorcismo letrado.
Puede que pase el tiempo, puede que salga el sol y que la luna se esconda, pero el frío adherido a mi piel sin tu calor no se irá jamás.
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